25 de octubre de 2015

Cuarto cumpleaños

TU CUARTO CUMPLEAÑO.
No hay himno más alegre, ni sinfonía más bella, ni  más tierna, que cuando escucho en mis oídos, tu vocecilla llamándome, abuelo, abuelo, abuelo Pepe…  Y es que no se, como agradecerte estos cuatro años de radiante felicidad que me has dado con tu llegada a mi vida. Ahora comprendo, en toda su dimisión y profundidad cuando oía las frases refiriéndose a los abuelos “Esta chocho, se le cae la baba”. Ya que tu personita me das la respuesta a lo antes señalado.
Por una circunstancia que no vienen al caso ahora contar, tu madre ha tenido que estar una semana en Comares su pueblo, por un asunto de vital  importancia. Y tus abuelos paternos hemos tenido que cuidarte, mi niña, y que no te quepa la menor duda que nos hemos sentidos importantes en tu vida al tener que cuidarte, con que ilusión tu abuela Juanita te hacia las papas con carnes, que tanto te gusta, momentos bellos para mi tener que contarte los cuentos que hacía más de treinta años que no contaba y tú te dormía ante mi mirada de felicidad, he sido el cuidador de tus  sueños, yo disfrutaba al ver tu carita llena de felicidad.
Como eres muy fantasiosa, ya que para tu edad  piensas mucho, te cuento que desde este otoño tiene en el cielo un angelito más, tu abuelito Miguel, está con las estrellas y desde allí arriba te ve, te quiere y te cuida, cuando tu por las noches mires al firmamento y veas la luna, no te olvide que la estrellita que mas brilla es de el abuelito Miguel que te quería mucho y disfrutaba mucho contigo cuando tú iba a verlo y él te enseñaba sus conejitos y gallinitas, ¡ Como lo ha hecho disfrutar, mi niña ¡.
Algunos momentos me viene tu persona a mi recuerdo y como una brisa de alegría me haces sentirme importante,  me haces recordar mi lejana niñez, recuerdos y anécdotas que ya se me habían olvidado. El otro día al verte tan feliz con tus botitas de agua, meterte por los charcos me vi reflejado en ti, al ver tu ilusión, tu alegría y tu felicidad en esas pequeñas cosas que hasta que no se pierden no se valoran lo importante que fueron.
Termino mi niña, veras, hacía tiempo que no te escribía y como esta es una forma de hablar contigo para cuando dentro de poco sepas leer quiero que aquí quede reflejado mis pensamientos, mis inquietudes, sentimientos y sobre todo mucho amor hacía ti .Lo que te digo, no son cosas trascendentes, pero estas pequeñeces del día a día quiero dejarte escrita para que siempre sepas que a tu abuelo Pepe, tu llegada me rejuveneció. Te dejo mi niña un beso grande y sincero de tu abuelo Pepe.

NOVIEMBRE DEL 2016.